domingo, 28 de diciembre de 2014

El cuarto mes de Vida

Tengo  la seguridad que el trabajo con nuestros niños comienza desde una gestación consciente y que las experiencias en los primeros años de vida son fundamentales para nuestra futura salud mental como adultos. sé  también que la crianza es más amable cuando estamos conectados como padres y que somos muchos los que  deseamos ver crecer a nuestros hijos sanos, felices y libres. 

Para el cuarto mes de Valentina, ella ya había avanzado mucho, tomaba cosas, balbuceaba, y no quería estar sola por ningún motivo (hasta ahora nunca ha sido muy distinto), ya se daba vueltas y solo queria sentarse sola, las noches eran más tranquilas, pero su estimulación era mi responsabilidad, le hablaba todo el día, le ponía música etc...

Se acercaba el tiempo de entrar a la sala cuna y yo volver al trabajo... no quería que eso pasara, pero sabía que no dejaría de trabajar para quedarme en casa, siempre he dicho, los hijos preferimos ver a nuestras mamás felices que frustradas, y la sala cuna sólo cuidaría, nosotros criaríamos. Pero bueno ese capitulo sería mas adelante.

Tener hijos es la única manera que conozco hasta ahora, de ser inmortal, no lo cambiaría por nada, pero es muchísimo trabajo y esfuerzo, es mi posibilidad de evolucionar, aunque sea en otra vida, no quiero que el texto parezca que quiero vivir una vida que no es mía, pero para mi un hijo, es la oportunidad de poner en practica todo lo que sabes, has visto o has leído alguna vez, de formar una persona libre, sin trancas y feliz.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario