
A la Vale le encantan los besos, los abrazos y los cariños, para esta fecha ya me llamaba y me estiraba los brazos para que la tomara.
Pero en este periodo es cuando empieza el juego en serio, ya comienza a tomar sus decisiones, que muchas veces no coinciden con las tuyas, y la mejor manera de enseñarles que te respeten, es respetándolos también.
La crianza respetuosa no es una técnica, como las que usamos para quitar el tete, es una forma de vida, un trabajo constante,es ante todo amor, compañía, empatía y coherencia.
Los ojitos de mi niña son producto de eso, de una crianza sin machucones ni tirones de patillas, sin gritoneos ni castigos ni menospreciar a nadie, para mi gusto es lógico, cómo le dices "no pegues" con una palmada en las manos?
Los padres que criamos respetuosamente a nuestros hijos no nos consideramos buenas madres, ni consideramos a quienes no comulguen con esta forma de vida malas madres. Sabemos simplemente que cada padre elige la forma de criar a sus hijos lo mejor que puede, dadas las herramientas emocionales, psicológicas, afectivas, espirituales y educativas de las que dispone en un momento determinado. Lo importante es continuar aprendiendo, y al igual que enseñamos respeto a nuestros hijos a través del ejemplo, tal vez otros padres se animen también a explorar otras formas de crianza, a medida que se extienda ésta y cada vez haya más niños criados con respeto, amor, empatía y sus necesidades emocionales lo mejor cubiertas posible.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario